LOS VECINOS

Modificado el: 22/05/2017 Imprimir PDF

Salí corriendo de casa en busca de ayuda, aturdido por la desesperación. Llamé a mis vecinos, grité, golpeé todas las puertas de la cuadra, hice temblar todas las ventanas. Nadie atendió, ni una respuesta. Más allá de la esquina tampoco habrá nadie, pensé;  los ‘¡auxilio!’ se enredaban en mi garganta.

  Decidí volver.

  Abrí la puerta y encontré a todos los vecinos dentro de mi casa. Amenazados, habían abandonado sus hogares y se refugiaron en el mío, que juzgaron más seguro hasta que llegué yo.