VOLVER

Modificado el: 22/05/2017 Imprimir PDF

 La escultura de hielo, parcialmente derretida, dibujaba a sus pies un charco de agua donde se veían reflejados los tortuosos vestigios de la figura insoportable en que una vez fue convertida.

  El reflejo de la ruina en el charco de agua esperanzaba a la parte más sólida de la estatua.