NOTAS ACERCA DE “AL ACECHO”

Modificado el: 28/09/2012 Imprimir PDF

Narrativa policial argentina: Isidoro Blaisten

Por Ana Carolina Erregarena (*)

El objetivo que nos proponemos en la presente columna consiste en el análisis de algunos relatos que forman parte de un libro perteneciente a Isidoro Blaisten, bajo el título “AL ACECHO”. Específicamente, tomaremos los cuatro últimos relatos de la obra recién mencionada.

Nuestra intención es centrar el análisis de estos relatos en la narrativa policial. Teniendo en cuenta los textos “Ironía, sátira y parodia. Una aproximación pragmática” de Linda Hutcheon y “”Rehabilitación de la parodia” de Noé Jitrik, trataremos de ver si existe o no parodia del género policial de algún escritor en particular.

Finalmente, tenemos por objeto establecer el cotejo entre los relatos policíacos de Blaisten y la narrativa policial inglesa, extrayendo proximidades y distancias, siempre y cuando las características del texto en cuestión nos lo permitan.

“Versión definitiva del cuento de Pigüé” –primer cuento a abordar- es un relato con elementos policiales. En este relato se recrean de una manera ingeniosa los estilos y las modalidades literarias particulares de Borges y de Chesterton con una intención humorística.

En el comienzo del relato aparecen elementos que no debemos dejar de lado, ellos son: un terapeuta, expresión corporal, yoga, meditación, laboratorio de teatro y control mental. Evidentemente, estos elementos están haciendo referencia al estilo utilizado por Chesterton en sus cuentos policíacos. Por otro lado, el terapeuta, yoga, meditación y control mental aluden a un orden psicológico. En Chesterton, la solución en sus ficciones policiales es de orden psicológico.

Por otro lado, expresión corporal, uno de los elementos presentes al comienzo del relato, se está contraponiendo a lo anteriormente mencionado. Vale decir, expresión corporal es un elemento que apunta a un orden físico y no mental. Por lo tanto, esto último es adverso al estilo que caracteriza a Chesterton.

No debemos olvidarnos de uno de los elementos que también aparece al comienzo del relato, éste es el laboratorio de teatro. A través de este elemento, el autor está aludiendo a Chesterton como autor teatral de una sola obra y cabe agregar ha tenido un éxito inolvidable.

Es muy importante en este relato hacer referencia a cinco personajes, cinco psicólogas que comparten un curso con Norberto, éste es el personaje principal. Estas cinco psicólogas, obviamente, guardan relación con el orden psicológico hallado en la narrativa de índole policial de Chesterton. Pero debemos tener en cuenta que si bien estos cinco personajes aluden –como ya dijimos- a un orden psicológico, además poseen la característica de ser mujeres. Esto se opone al estilo propio de Chesterton. En sus obras, las mujeres son poco importantes.

Luego, en el texto se habla acerca de un curso de cocina que lleva el nombre “Los doce pescadores”. Dice textualmente: “El curso de cocina para hombres se llama “Los doce pescadores” y está basado en un cuento de Chesterton. Primero se cocina y después se come lo que se cocina… No comparto, como dice Malú Abdala, la “ideología” del curso. Pienso en los niños somalíes, pienso en los chicos bosnios,… y pienso en los locos del Moyano. Locos o no, todos tienen derecho a una existencia digna.”

En primer lugar, ese curso de cocina hace referencia a Chesterton puesto que éste es considerado “un famoso gastrónomo”. “Primero se cocina y después se come lo que se cocina”, dice Norberto. Vale decir, en los cuentos de Chesterton, primero se enuncia una posible verdad sobrenatural y después se enuncia una explicación racional de ese hecho aparentemente inexplicable. Continúa diciendo Norberto: “No comparto,… “la ideología” del curso”. La palabra ideología entrecomillada es importante puesto que alude a lo siguiente: por ejemplo, en las aventuras del Padre Brown, Chesterton quiere explicar por medio de la razón un hecho aparentemente inexplicable. Y esa razón a la que Chesterton sujeta sus explicaciones no es exactamente la razón sino su creencia en la religión católica. Por ende, la “ideología” del curso que Norberto no comparte constituye la fe católica impuesta en los relatos policiales de Chesterton.

Posteriormente, cuando Norberto dice “Pienso en los niños somalíes,… y pienso en los locos del Moyano. Locos o no, todos tienen derecho a una existencia digna”, esto puede hacer referencia a que si bien Chesterton propone explicaciones pertenecientes al orden sobrenatural en sus cuentos, finalmente sólo deja lugar a explicaciones que son de este mundo.

Otros elementos que remiten a Chesterton son las clases de golf que toma Norberto con un instructor y la siguiente descripción: “La verde gramilla, las plantas en general y la reciente parquización…” en algunos cuentos policíacos de Chesterton aparecen personajes que juegan al golf y suelen haber descripciones de lugares naturales que remiten a una imagen de clase social alta.

Por otro lado, se torna interesante los colores que Denise usa. “Eran ocres y marrones, negras y tostadas, “los colores de la tierra”. “ Estos colores son características en las obras de Chesterton. En Denise –a través de sus colores- encontramos al crítico del arte.

Hasta el momento hemos hecho referencia a elementos presentes en el texto que aluden de alguna manera al estilo de Chesterton. Pero también, tenemos la intención de referirnos aquellos elementos que recrean las características del estilo borgeano en forma humorística.

En el cuento “Versión definitiva del cuento de Pigüé” –perteneciente al libro “AL ACECHO”- notamos en el personaje encarnado por Norberto, su inclinación por la naturaleza, por la protección de la ecología, a favor de una vida natural. Sin lugar a dudas, el autor, mediante este personaje está mostrando una profunda admiración por el estilo que Borges impuso en sus relatos de índole policial. Todas las referencias al orden natural que se hallan en el texto aluden a las explicaciones naturales presentes en la narrativa policial borgeana.

Debemos mencionar un rasgo importante en cuanto a las descripciones de orden natural. Consideramos que dichas descripciones conllevan un rasgo ambiguo. Para sostener lo recién mencionado, reparamos en la siguiente justificación: si bien aquellas descripciones pueden relacionarse con las explicaciones naturales que Borges da en sus relatos policiales, también es posible establecer una relación con Chesterton, si tenemos en cuenta la descripción del ambiente natural donde el personaje Norberto toma clases de golf.

Otro elemento a tener en cuenta es la frase en la voz de Norberto: “Tengo un coté racional”. Es obvio que esta frase constituye una reminiscencia hacia la figura de Borges, puesto que aquella alude a las explicaciones racionales de los enigmas presentes en los cuentos policiales borgeanos.

Hemos considerado relevante lo que a continuación hemos de citar: “La ruptura de la pareja comenzó cuando me negué a hacer el curso para aprender a andar en zancos.” Esa ruptura entre Norberto y Amarilis tiene una gran significación, puesto que está aludiendo en forma de parodia a la ruptura que se establece entre Borges y Chesterton. Si bien Borges toma como modelo del cuento policial a Chesterton y propone una serie de reglas que a su juicio debe seguir un buen relato policial (no olvidemos la admiración por parte de Borges hacia Chesterton), ello no significa que no existan divergencias entre Borges y Chesterton. Borges difiere de Chesterton en cuanto que el primero es escéptico, sus explicaciones se hallan reducidas a un matiz racional, intelectual y natural; mientras que el segundo es católico, sus explicaciones responden en una primera instancia a un orden sobrenatural y pone el énfasis en un orden psicológico y mental. De allí “La ruptura de la pareja”.

Abundantes son los elementos que remiten en forma paródica al estilo borgeano. La biblioteca de mármol y la estatua del centauro aluden a Borges. En cuanto a la estatua del centauro, ésta constituye un elemento que puede relacionarse con el criollismo borgeano (centauro: caballo y hombre).

Por otro lado, hemos otorgado importancia a las características lingüísticas muy peculiares de Borges. Cuando Norberto habla de su Pigüé natal y lo va recordando de diversas maneras, utiliza un lenguaje muy similar al de Borges. El vocabulario, las formas de construcción sintáctica y la adjetivación que se utilizan cuando se describen los recuerdos de Pigüé guardan similitud con respecto a los vocablos y formas de construcción empleados en la descripción del recuerdo hacia el personaje de Beatriz en “El Aleph” de Borges.

Además, hemos centrado la atención en el departamento de Pirusa “casi sin muebles”. Esto nos remite a Borges, específicamente a “La casa de Asterión” donde no hay “un solo mueble”.

“Versión definitiva del cuento de Pigüé”, título del relato, tiene relación con Borges puesto que algunos cuentos borgeanos han sido primero publicados en revistas y años más tarde aparecen esos mismos cuentos publicados en libros pero corregidos por Borges. Cabe agregar que constantemente Borges ha revisado sus obras.

Isidoro Fleites, varias veces asiste a centros culturales donde debaten el tema “Cuento y novela, (con) fusión de géneros”. Es curiosa la insistencia que hace el autor –por medio del personaje Isidoro Fleites- acerca del tema novela y cuento. Posiblemente el autor esté cuestionando cuáles son los límites para diferenciar un cuento de una novela. Sabemos que una de las grandes divergencias entre género cuento y el género novela radica en la extensión de escritura. Creo que el autor está planteando el tema “Cuento y novela, (con) fusión de géneros” a través de sus relatos, puesto que éstos son algo extensos por el hecho de tratarse de cuentos. Existe, entonces, digresión en la extensión de los relatos de Blaisten. Esto se contrapone a Borges, ya que para éste es importante la “no digresión” en cuanto a la extensión del cuento policial.

Nos atrevemos a afirmar que Isidoro Fleites es en realidad Isidoro Blaisten. Las correspondencias entre ellos me permite corroborar lo dicho: ambos llevan el mismo nombre, ambos apellidos tienen similitudes fonéticas y ambos dirigen talleres literarios.

Por último, el relato tiene un final policial. Las descripciones que se realizan en cuanto a la muerte del padre de Norberto carecen de notas de agresividad y prevalece un matiz hondamente psicológico en la explicación del asesinato. Estos elementos sabemos que hacen alusión al policial de Chesterton.

En resumen, “Versión definitiva del cuento de Pigüé” es un relato que constantemente está aludiendo a la narrativa policial de Chesterton y de Borges de una manera sagaz y netamente humorística. Esta recreación de los estilos de los escritores recién mencionados se debe indudablemente a la admiración que Isidoro Blaisten tiene de ellos. Por consecuencia, consideramos que este relato constituye una parodia homenaje del estilo borgeano y del estilo del inglés Chesterton.

El segundo de los relatos –que integra el libro “AL ACECHO”- al que debemos acercarnos es “Después de la presentación”. Queremos referirnos a los elementos policiales de mayor importancia presentes en este relato.

Primero. Debemos detenernos en la descripción minuciosa de un ambiente opaco. Los elementos que caracterizan este ambiente son: la noche, el silencio, las sombras proyectadas, el frío, la soledad, la oscuridad, la niebla, las calles vacías. Las características de la ambientación responden a los caracteres que debe tener toda narración policial.

Segundo. Aparece un “posible” asesino en las primeras líneas del relato. A lo largo del relato se menciona en varias oportunidades la palabra “utopía”. Creemos que esta palabra guarda relación con ese personaje descripto desde las primeras líneas, puesto que éste tiene intención de cometer un crimen quizás irrealizable. Tal vez otro lo realice.

Tercero. Hemos extraído del texto lo que a continuación hemos de citar: “Parece Londres”. Esta frase que se repite en el texto está haciendo referencia a la tradición policial inglesa.

Cuarto. Este cuento posee elementos de la novela negra. A diferencia de la novela clásica, en la novela negra el narrador no cuenta un crimen ya cometido sino que ocurren crímenes. En “Después de la presentación” ocurre un crimen; de allí el acercamiento de este relato hacia los caracteres correspondientes de la novela negra.

Quinto. Existe en este cuento una ruptura con respecto a la narrativa policial inglesa. En el cuento de Blaistein, el enigma y el crimen aparecen abruptamente al final del cuento; mientras que en el policial inglés se plantea el enigma desde el comienzo y al final se presenta necesariamente una resolución. Contrariamente, en este cuento hay un final abierto, no aparece una solución clara del enigma sino ambigüedad.

En consecuencia, la narrativa policial en “Después de la presentación” revela el talento de Blaistein. La descripción detallada, la percepción particular de un ambiente sombrío propicio para la ejecución del crimen y la intención lúdica señalan irrevocablemente a Blaistein como un escritor perspicaz.

“Desde el alma” es un relato de sorprendente originalidad puesto que en él se combinan de manera ingeniosa una realidad social contemporánea y una intención paródica.

En primer lugar, es interesante el intencionado juego de palabras que le autor establece a través de la voz del personaje que narra. Ese juego de palabras –que el autor atribuye a Chesterton- es notable puesto que constantemente el personaje que narra relaciona las cosas que cuenta con la gastronomía. Prácticamente, a lo largo de todo el texto se menciona una serie de elementos –la dieta, los distintos comestibles, la fiambrería- que aluden a lo gastronómico. No hay duda que la intención del autor es la de remitirnos a Chesterton.

En algunos momentos la narración se torna absurda. Por ejemplo, cuando el personaje nos cuenta: “En la penumbra del establecimiento, a la hora de la siesta, que es la hora más erótica, la gorda desarrolla su creatividad. Por ahí, se maquilla con kepchup e imita a Liza Minelli en “Cabaret”, o se hace un collar, o una corona o una vincha con la ristra de salchichas para copetín, o abre un bizcochuelo para el pionono, lo despliega y se tapa la cara con él como si fuera una odalisca y empieza a bailar la danza del vientre.” En lo recién citado, se utiliza la lógica humorística del absurdo, hábilmente condicionada a los fines y que desemboca en un juego de palabras.

En segundo lugar, resulta importante el profundo matiz psicológico que se percibe en el texto y cómo el autor establece relación entre lo psicológico –que nos remite a Chesterton- y una cuestión social actual. Los elementos que aluden al orden psicológico son: Berta Judith estudiaba psicología, la mención de Freud, la hija de Berta estudia psicología social y el personaje que narra va dando explicaciones de todas las actitudes de su hija –propias de la nueva generación- con un matiz psicológico.

En tercer lugar, nos hemos detenido en dos elementos que hacen referencia en forma clara a Chesterton. Uno de ellos es la mención de la Asociación Irlandesa. El otro elemento es el color colorado del cabello de Berta Judith y de su hermana. Los personajes de Chesterton tienen preferentemente los cabellos rojos, azafranados.

En cuarto lugar, es relevante el momento en que la pareja de fiambreros habla acerca de Nietzsche ante la presencia de sus clientes, puesto que es característica de Chesterton la facilidad para trasladar a la calle una discusión de filosofía. Esto último lo podemos encontrar, por ejemplo, en “El hombre que fue Jueves” de Chesterton.

Esa discusión de filosofía llevada a la calle en “Desde el alma” establece un juego de palabras y un juego de oposiciones. El juego de palabras establecido tiene relación con la intromisión de comestibles –en este caso, aceitunas negras- en la descripción de la discusión implícita de filosofía. El juego de oposiciones se establece a través de esa pareja de fiambreros –intelectuales, que saben de filosofía- y la pareja de clientes –profesionales, que aparentan ser intelectuales-. Resulta interesante el juego de oposiciones entre “Psiquiatría y antipsiquiatría” de Cooper –libro que lleva uno de los clientes- y “Federiquito, Fede, Nietzschecito mío…” en la voz de la pareja de fiambreros.

Resumiendo. “Desde el alma” –título de un vals popular, el cual alude a la contraposición espiritualidad/materialidad- no es un relato policial pero posee abundantes elementos que nos remiten al estilo de Chesterton. No hay en este relato concretamente una parodia del estilo de Chesterton, pero sí una intención paródica en homenaje a peculiares modalidades literarias de Chesterton.

“El crimen del diputado Estigmetti” es el último de los relatos que integra el libro “AL ACECHO”. Blaistein consigue en este relato abordar con un toque netamente humorístico y con un tono de burla, una realidad político- social contemporánea que involucra a todos los argentinos a través del personaje de la Toti. Cabe aclarar, que el libro tuvo su primera publicación en el año 1995 por Emecé Editores.

Es de nuestro mayor interés hacer referencia a los elementos que se enmarcan dentro de una perspectiva policial. Uno de los elementos que adquieren importancia en este relato es la “obsesión” en determinados personajes. Obsesivos son: el joven cuentista, el arquitecto Lisajovich, el ruso, el chico de las fotos, el ebanista esloveno. El rasgo “obsesivo” en estos personajes implica de algún modo la perfección. En el caso del joven cuentista, su obsesión es la literatura; en el caso del arquitecto Lisajovich, su obsesión es el arte. La obsesión es un rasgo que hallamos en Borges.

Este relato no es totalmente policial, pero posee muchos elementos policiales. El título “El crimen del diputado Estigmetti” nos hace acordar a los títulos de otros cuentos policiales. El relato comienza introduciendo un elemento policial y tiene un fin policial, pero el desarrollo del texto no responde al orden policial.

Por otra parte, existe un asesino en potencia. Nos estamos refiriendo al diputado Estigmetti, obsesionado en cómo matar al joven cuentista. Estigmetti sólo premedita un crimen que no llegará a ejecutar.

El crimen ocurre en las últimas líneas del relato y la resolución del mismo es implícita. El final del relato es abierto, puesto que tenemos varias opciones, a saber: el verdadero asesino es García Atkinsons y la Toti su cómplice, o viceversa, o ambos asesinos. Si tenemos en consideración el final de este relato, podemos afirmar que hay un quiebre en relación con la tradición policial inglesa.

Por otro lado, si relacionamos el epígrafe con el resto del texto, podemos decir que lo “irrevocable” es el crimen cometido y la traición por parte de la Toti hacia Estigmetti. Sabemos que la cita es extraída de “El jardín de los senderos que se bifurcan”. Y a propósito de “El jardín de los senderos que se bifurcan”, existe relación entre éste y “El crimen del diputado Estigmetti”. La recreación por parte de Blaistein de las características y modalidades literarias peculiares de Borges es notable, puesto que en el último cuento de Blaistein aparecen situaciones, lugares, personajes y hechos similares a los que aparecen en el cuento de Borges. Aquellos elementos similares son: el jardín, personajes que trabajan para el gobierno, el portón de la casa, el remise o cochero, la premeditación de un crimen, el viaje que realiza uno de los personajes, la muerte publicada en el periódico, la contradicción dada al final del relato.

En síntesis, “El crimen del diputado Estigmetti” constituye una parodia homenaje del estilo borgeano.

CONCLUSIÓN. El propósito de Isidoro Blaistein reflejado en sus cuentos es, por un lado, mostrar una realidad de la sociedad argentina y, por otro lado, distinguir los estilos literarios –en cuanto al género policial- de Gilbert Keith Chesterton y de Jorge Luis Borges. Esto último lo ha logrado a través de la parodia homenaje presente en sus  cuentos.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

- Blaisten, Isidoro, AL ACECHO, Buenos Aires, Emecé, 1995.
 
- LA PARODIA EN LA LITERATURA LATINOAMERICANA. Intr. y Coord.: Roberto Ferro. Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras (UBA), 1993.
 
- Hutcheon, Linda, IRONIA, SATIRA Y PARODIA. UNA APROXIMACION PRAGMATICA en: DE POETIQUE Nº 46, París, abril, 1981. Traducción de Elsa Noya y Alba María Paz Soldán.
 
(*)Licenciada en Letras, Profesora de Enseñanza Media y Superior en Letras, Egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, anacarolinaerregarena@yahoo.com