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Alejandro Bekes (1906-1970)
¿Qué has hecho,
Sándor, de tu vida?
La voz nocturna,
orillas de la muerte,
me llama así por
el antiguo nombre
con que vine de
Hungría. Entonces era
mañanera la
desesperación.
¿Qué ha de hacer
con su vida un artesano,
un carpintero que
viene a América a probar
fortuna?
No me senté a
llorar ni a acordarme de Sión.
Tenía el taller
al lado de la casa.
Ganarse la vida
no era fácil.
Los chicos
enderezaban los clavos viejos.
Ahora estoy en un
hueco de la piedra:
no hay bastante
tierra en el gran país
para que puedan
descansar mis huesos.
No se levantará
para mí el sol
como aquella
mañana en el puerto,
o como en aquel
otoño ventoso
con mi nieto en
los brazos.
Pronto no habrá
quien sepa
que una vez
alguien fui sobre la tierra.
Este aire de la
noche
haría bien en
callarse y no ultrajar mi tumba
con sus grandes
preguntas sin sentido.
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