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Julio Lavallén - Concordia,
1957. Artista plástico
En 1974 hace su primera exposición en el Museo de
Artes Visuales de Concordia.
En 1981, con 22 años, llega desde Concordia para
instalarse en Buenos Aires. Aquí se convierte en la
cara visible de la galería Alberto Elía. Allí fija
amistad con Kenneth Kemble, admirador de su obra y
quien aconseja y acompaña su trabajo durante unos
años. En poco tiempo se convierte en artista de
galerías de Roma, París, Londres, Madrid, Valencia y
Nueva York.
Artista autodidacto, Lavallén se enmarca dentro de
la línea figurativa y sus desnudos y retratos se han
ganado un lugar en la figuración de los años 80.
En 1987 trabaja en la preproducción escenográfica
del filme de Pino Solanas "Sur" y en 1988 lo hace
junto a Jorge Polaco en "Kindergarten".
Tomado de Clarín.com
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La tierra y sus seres más cercanos no la buscan, ni
siquiera formulan la pregunta.
A la identidad de una hierba la conoce la tierra y
esa tierra es reconocida por la hierba y así las
diferentes naturalezas de seres intercambian
energías.
Sólo un ejemplar humano es capaz de romper ese
vínculo, y trasladarse. Por los motivos que fueran,
un humano puede y suele modificar su paisaje. Puede
alejarse de su lugar de nacimiento o de gestación,
cambiar de entorno y luego preguntarse: ¿Por qué la
nostalgia? ¿Cuál es mi lugar? ¿Quién soy?
Entonces, siendo la tierra el apoyo y la madre de la
identidad, consideré que se debía mostrar duplicada,
espejada en su complementario del otro extremo: el
cielo.
Este cielo no es una bóveda, es un plano quebrado al
medio y a lo largo, en pico hacia arriba (visto como
un simple techo de galpón, puedo hacerme entender si
lo describo simplemente como un "techo a dos
aguas").
Entonces, espejo la tierra a dos aguas. Dos aguas
que identifico por sus nombres locales Paraná y
Uruguay.
Estas dos aguas primordiales producen un estado
que es conocido como la tierra que está Entre Ríos,
ya que en sí, es un inmenso territorio sin
denominación propia.
Estas aguas rodean una tierra sin nombre que,
no obstante, abriga hospitalaria una cantidad
simbólica de otros seres que representan a todos los
habitantes naturales de esta especie de isla.
Isla que se comunica por tres grandes obras humanas
en cada uno de estos grandes ríos. Por eso las seis
cabreadas sobre las cabezas del público, que
conciben y recuerdan igual número de uniones de
ámbitos diferentes. Dos extremos que se alcanzan,
significan un puente. Y no es la tierra, sino los
hombres quienes establecemos esta ligazón, este
vínculo con la gente y la tierra de la otra costa.
Ese vínculo es de ida y vuelta. El puente comunica
dos estados, pero así como permite la salida,
también favorece el regreso.
Digo que también favorece la introspección (la
vuelta) durante nuestras diferentes edades
individuales, sociales o políticas. En esa
introspección estamos cuando dejamos de flotar,
nadar, navegar y nos interrogamos. Cuando nos
interrogamos para identificarnos.
JULIO LAVALLÉN
-artista plástico entrerriano-
(Texto reproducido en la Muestra del Museo de Bellas
Artes de Paraná, en el marco del "2° Encuentro por
la Identidad Entrerriana" (3 y 4.03.07), acompañando
la maqueta del Mural de 300 mts.2,
que se emplazará en la Usina Vieja, próximo Centro
Cultural de la capital de la Provincia de Entre
Ríos)
Esta obra está licenciada bajo una
Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-Sin Obras Derivadas
2.5 Argentina. |
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