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31/01/2008 - CONVOCATORIA DE EDICIONES DE LA INTEMPERIE

 

 

EDICIONES DE LA INTEMPERIE

Convoca a autores de ensayos a enviar sus obras

Ediciones de la Intemperie convoca a todos los autores del género ensayo a enviar sus escritos, a fin de ser evaluados para integrar la colección “El género imposible”.

Los ensayos, de temática libre, deberán enviarse acompañados de una breve reseña informativa sobre el autor, o los autores, en caso de tratarse de una obra colectiva. 

Para esta primera instancia, no se requerirán características específicas en cuanto a la extensión de los escritos, ni la presentación (para quienes prefieran enviar sus obras en formato papel).  

Los trabajos podrán enviarse hasta el 31 de marzo de 2008 a la casilla de e-mailedicionesdelaintemperie@hotmail.com o personalmente a

 Ediciones de la Intemperie
Dupuy 176. 3100. Paraná. Entre Ríos 
Argentina

Los autores de los trabajos que sean preseleccionados serán contactados por Ediciones de la Intemperie, a fin de definir las características formales de presentación, en vistas a la publicación del ensayo en formato libro, en el transcurso del presente año.

El/los autor/es podrá/n presentar tantos ensayos como crea/n convenientes.


EL ENSAYO, por  G. K. Chesterton


“El ensayo es la única figura literaria que confiesa, en su mismo nombre, que el apresurado acto conocido como escribir es en realidad un salto en la oscuridad. Cuando los hombres tratan de escribir una tragedia, ellos no llaman a la tragedia un intento. Aquellos que han atravesado por los doce libros de una épica, escribiéndola con sus propias manos, rara vez han pretendido que han trazado meramente una épica como un experimento. Pero un ensayo, por su mismo nombre como por su misma naturaleza, realmente es un intento y realmente es un experimento. Un hombre no escribe realmente un ensayo. Él realmente ha ensayado el escribir un ensayo. Un resultado es que, mientras hay muchos famosos ensayos, afortunadamente no hay ningún ensayo modelo. El ensayo perfecto nunca ha sido escrito, por la sencilla razón de que el ensayo nunca ha sido realmente escrito. Los hombres han tratado de escribir algo, para descubrir lo que se supone que era. Bajo este respecto, el ensayo es un producto típicamente moderno y está lleno del futuro y del elogio de un experimento y de una aventura. En sí mismo se mantiene de alguna forma escurridizo, y estoy seguro que seré penado por un dejo de sospecha, que el ensayo probablemente se convertirá cada vez más, en convincente y dogmático, simplemente por las profundas y mortales divisiones a que los problemas éticos y económicos nos forzarán. Pero tengamos la esperanza de que siempre habrá un espacio para el ensayo que es realmente un ensayo. Santo Tomás de Aquino, con su usual sentido común, dijo que ni la vida activa ni la contemplativa pueden ser vividas sin relajación, en la forma de bromas y juegos. El drama o la épica pueden ser llamadas la vida activa de la literatura; el soneto y la oda la vida contemplativa. El ensayo es la broma.”