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18/10/2010 - SE PRESENTA EN PARANÁ, EL LIBRO “SINFONÍA GUALEYA”, DE HÉCTOR CÉSAR IZAGUIRRE

Tomado de: http://www.analisisdigital.com.ar

El acto se realizará este martes, a las 19.30, en el Museo Provincial de Bellas Artes Dr. Pedro E. Martínez (Buenos Aires 355). Contará con la presencia de su autor, un prestigioso profesor y escritor de Concepción del Uruguay, que a través de esta obra poética deja testimonio del aporte del río Gualeguay a la entrerriana, en todos los planos de su acervo. El acto se realiza con el auspicio de SADE Entre Ríos, y será introducido por la palabra de su colega escritor Miguel Ángel Federik y del presidente de SADE local, el doctor Alejandro Karavokiris. Con entrada libre y gratuita.
Tanto los ríos Paraná como el Uruguay, tienen mucho que ver en la cultura y la identidad entrerriana. ¿Se puede decir lo mismo del río Gualeguay? Esta es la pregunta que parece contestar la esencia de una valiosa publicación que será presentada este viernes por la noche en la ciudad de Concepción del Uruguay, a las 20 en el auditorio de la Universidad Nacional de Entre Ríos. Se trata de Sinfonía Gualeya, de Héctor César Izaguirre, un prestigioso profesor y escritor que a través de esta obra poética –y haciendo gala de su gran manejo de los recursos del ensayo- deja testimonio de cuánto es el aporte también del río Gualeguay a la entrerrianía en todos los planos de su acervo.

Las páginas de Sinfonía Gualeya, contienen un largo poema, dividido en varias partes. En ese “territorio de papel” compartimentado, Izaguirre cuenta en sus versos el origen mítico de este río: tanto el aborigen, como el cultural. Y lo hace con pormenorizados detalles de la épica guaraní –sin desconocer la de los Charrúas y Minuanes-, y con una profusa enumeración de todas las personalidades de la cultura entrerriana que le han dedicado su letra, canto, escultura, verso, pintura, prosa y sentimiento a un río que corta la tierra entrerriana por el medio de arriba hacia abajo.

La poesía -de esta forma-, ensamblada con los recursos del género ensayo, más el enfoque particular del autor, se convierte en una sustancia que no admite lecturas superficiales. Y que posee por otra parte una musicalidad en los ritmos que demuestran que este libro –antes de ser publicado- fue trabajado muchos años. 

“Soy conciente de que es una obra densa, complicada, porque se entrecruzan los temas. Por eso es una sinfonía. Me llevó entre siete y ocho años escribirla porque tuvo cambios y correcciones sobre la marcha”, explicó Izaguirre, entrevistado por ANÁLISIS.

“El libro aborda básicamente tres temas. El primero es la toponimia, que no termina en la épica de los Charrúa y los Minuanes sino también en la Guaranítica. Por eso a lo largo del poema sinfonía, aparece como personaje, como protagonista principal Ñamandú, una divinidad que proviene de la tradición Guaraní. Este tema es poco trabajado por prejuicios más que nada y yo modestamente me atrevo a abordarla en estas páginas. El segundo tema es lo fundacional, y también desde lo toponímico, mostrando la belleza de que Gualeguay sea una voz del idioma guaraní. En este tramo relato su origen desde la mitología aborigen hasta el origen poético que le da Juan L. Ortiz, por ejemplo. Y el tercer tema es la Antología, la selección que hago de escritores que escribieron sobre el río Gualeguay, aquellas voces que lo narran, lo describen y cantan. Un río fabulosamente poetizado Juan L. Ortiz, Carlos Mastronardi, Juan José Manauta, Ricardo Molinari, entre otros tantos célebres”, agregó el académico y escritor, ganador del Premio Fray Mocho de Literatura en el género Ensayo.
En la entrevista también explica que con respecto al título vale una aclaración más. “Sabemos que el término “gualeyo” o “gualeya” sirve para denominar al habitante de la ciudad o del Departamento, pero en el título de mi libro hace referencia a que la obra pertenece y proviene del río mismo, del Gualeguay”, puntualizó.

El ensayo y la ecuación de la poesía
Izaguirre, nació en San José, Departamento Colón y actualmente vive en La Histórica. Se desempeñó en cátedras de su especialidad (Castellano y Literatura) en el Colegio del Uruguay, la Escuela Normal, Cursos del Profesorado de Concepción del Uruguay y Concordia; y en la Facultad Tecnológica de Concepción del Uruguay. Durante 15 años fue vicepresidente de SADE Filial Río Uruguay; miembro de la Junta de Historia de Entre Ríos; Asesor del Círculo Literatura Roberto A. Parodi. Fue jurado de poesía de estas instituciones a su veza. Ganador del Premio Fray Mocho de Literatura en el género Ensayo, y del Primer Premio de los Juegos Florales (de la por entonces Dirección de Cultura de Entre Ríos, 1979). Organismo provincial que también le entregó el premio al Mérito (hoy sería el equivalente al Premio Cimarrón Entrerriano). 

Ganó muchos premios más: como el del Concurso Poético de ASDE, en Mendoza; el Primer Premio de Cuento en el concurso de la Asociación Entrerriana General Urquiza (Buenos Aires). Y colaboró en diversas revistas de literatura, locales, provinciales y nacionales. En los últimos tiempos participó en la revisión literaria de Cuentos Completos de Juan José Manauta (Eduner) y es autor de varios aportes para el libro Los Vascos en Entre Ríos. También en la sección literaria del libro 200 preguntas sobre Entre Ríos. Y colaboró en los tomos IV, V, VI de la Enciclopedia de Entre Ríos en la sección Literatura. 

“Es verdad como comenta el escritor Julio Vega en las introducciones de mi libro, que la obra es un solo poema. Y aunque yo marcaba estos tres grandes temas yo lo veo como una totalidad, imposible de desmembrar si que pierda el sentido. En ella quiero mostrar tanto a las voces de la poesía culta como la popular. Y con la mención de Miguel Zurdo Martínez, Atahualpa Yupanqui, Víctor Velázquez, Arnaldo Calveyra y Aníbal Sampayo entre otros; recreo una cierta filosofía poética que sólo se entiende en su diversidad de voces. El Gualeguay es puerto y tranquera en la cultura de la provincia por todo lo que significa desde la geografía, la flora, la fauna, la historia, los escritores, poetas y músicos que lo han rescatado estéticamente. Muchas veces es un río que la gente pasa sin mirarlo, sin tomar conciencia de la importancia que tiene en nuestras raíces. El libro cuenta pequeñas esas historias poco conocidas, demostrando su grandilocuencia”, comentó el autor.

Solo alguien con los antecedentes académicos y escriturales de Izaguirre, puede encarar una obra tan ambiciosa, de sintetizar la esencia que aporta a la cultura entrerriana el río Gualeguay, desde una mirada poética, atravesada por la interpretación ensayística, filosófica y estética. 

Desde que empezó a escribirlo hace ocho años atrás, al gran poema, esta sinfonía de voces y arrullos, la soñó publicada en formato libro. “Quiero que sea un homenaje a esas voces y al río que muchas veces se cree olvidado pero no es así. La tapa con la ilustración de Luis Alberto Salvarezza, creo que sintetiza lo que es el Gualeguay para mí y para muchos: una serpiente que se va acomodando a medida que corre, y un caracol porque se renueva permanentemente en esos remolinos de su cause simulando su casa espiralada que lleva a cuestas, llena de turbulencias, vida y sonoridad”, concluyó. 

Sus publicaciones más recientes han sido Defilippis Novoa: una dramaturgia al servicio de la redención del hombre (con el que ganó un Premio Fray Mocho Ensayo, en colaboración con Laura Ceretti de Erpen), y un poemario titulado De otoño y raíces encendidas. También es autor de dos libros muy conocidos: El Colegio del Uruguay y La Fraternidad.