CARPE DIEM

 

Se deslizan las horas.
Es inevitable reintegrarse a la cúspide.

El fruto persevera… 
Vuelan y resbalan los decibeles,
por instantes se evaporan,
por otros solo distingo ruido blanco.

Ahora que el efecto es más que obvio,
ahora que las risitas que se divierten del chiste que nadie narró,
ahora que hoy es siempre todavía,
ahora que tomo lo que encuentro,
ahora que las mañanas pesan como un yunque,
ahora que despido flores.

Ahora sí.