SKIN

 

El itinerario no tarda.

Maniático por desintegrar lo insoluble, insolvente,
por demás admirable.

Redefinir luminosidades antes
de mostrar su más atractivo skin:
el transparente y cristalino.

Ese mismo skin que se opaca
al de la visión de los adoquines,
los mismos que viven
su cotidianeidad al servicio de la insuficiencia.

Agradece, a los peores:
a los gestores de su skin:

Skin: Duro, errático, gomoso, poco digerible,

Lo más visceral de su interior.
Evitar lo más mediocre,
disminuido y cómodo: Entorno.