Este mito parte de un prejuicio con respecto al dinero. Es considerado como el vil metal. O el signo del materialismo que representa. Así es considerado al juzgar conductas humanas que hacen mal uso del dinero. Cuando éste se convierte en algo contraproducente, por supuesto que es negativo, incluso se torna hasta peligroso.
Me acuerdo de un Concejal, que tuvo un vuelco en una ruta entre Paraná y Concordia, en su auto O kilómetro y se mató. Toda su vida fue un comerciante menor, además de regentear una bailanta. A los 40 años, aproximadamente, su vida cambió, fue elegido Concejal y conoció los placeres del mundo de la política, que reporta buenas entradas, relaciones, auto 0 k, viajes, en uno de estos se mató con su hijo.
Después están los que siempre tuvieron plata, empresarios, ejecutivos, banqueros, algunos ricos o millonarios.
Sucede que uno no se explica, que tienen una organización montada de tal forma que puede funcionar sola, porque sus gerentes son lo suficientemente honrados y eficaces para ello. Sin embargo, no se pueden despegar, porque no han sabido delegar. Así tenemos que llegan a viejos sin disfrutar de la vida porque el trabajo se lo impide. No son felices.
Hay muchos ejemplos. Un señor que construyó una empresa de venta de materiales de construcción, desde hace muchos años. Sus dos hijos están ahora al frente, y sigue creciendo el negocio. Sin embargo, él sigue madrugando con aproximadamente 80 años y supervisando todo. ¿Es feliz?
Hace muchos años, un señor se sacó el Prode, no sé la cantidad, tiró todos sus muebles a la calle, compró todos nuevos, compró un auto cero kilómetro y viajó por todo el país. Fue feliz hasta que se le terminó la plata. Como no sabía la segunda parte de la historia, se encontró con que tuvo que buscar trabajo, ahora ya tiene casi 60 años, un empleo de chofer y pocos años de aportes para jubilarse. Debe tener buenos recuerdos.
Hace poco, con unos conocidos, yo planteé que harían con un millón de dólares, para mi sorpresa uno de ellos dijo que no le gustaría tenerlos porque no sabría qué hacer y prefería seguir trabajando de camionero. No es un tipo ignorante, al contrario, tiene pensamientos de corte filosófico.
Este último ejemplo cabe justo para la conclusión porque yo esperaba que me diera una explicación detallada del destino que le iba a dar a su millón, con números, etc., además, como siempre trabajó en diversas actividades, que no piense dejar de trabajar como modo de vida, porque si tenés un millón, pero no podés dejar de trabajar, porque está en tus genes, lo podés mejorar y mucho. Me sorprendió, que se conforme con seguir trabajando en lo mismo, pasando calor, frío, cansancio, horas interminables.
Eso no es nada, cuando yo le comenté que jugaba esporádicamente al quini 6, esperando sacar algún día mucha plata, y que tenía claramente pensado que hacer, no le importó.
El tema central es el uso que se hace del dinero; en el mito «Los cuadros caros son buenos» se explica por qué un millonario gasta tanta plata en comprar un cuadro, suponiendo que sea bueno. Debe ser porque piensa que le va a dar satisfacciones mostrar su adquisición porque va a sostener alto su status, su intelectualidad y lo va hacer muy feliz. Hace unos años Michael Jackson rompía dólares y los tiraba desde el balcón. ¿Habrá alcanzado el cenit de la felicidad? ¿Habrá tocado el cielo con las manos?
Hay tres materias pendientes en la Currícula Escolar, por lo menos en nuestro país, y que inevitablemente todos vamos a pasar por ellas: La sexualidad, la muerte y el dinero. Siempre me pregunté por qué no se debaten seriamente estos temas. Solo se los soslaya, a veces en forma risueña, pero sin profundizar, siendo que forman parte de nuestra vida cotidiana. Los ejemplos citados más arriba son muestra clara de la necesidad de debatir el manejo del dinero, para concluir en un necesario equilibrio. ¿O acaso no hemos conocido tanto millonario que no es feliz, y tanto espiritual que no llega a fin de mes?
¿Porque es un mito? Justamente porque no hemos pensado que podemos aprovechar para que el dinero contribuya a nuestra felicidad, equilibradamente, sin dejar de soñar con una libertad financiera, y en el momento en que viene, saber exactamente que hacer sin que nos enloquezcamos. Tampoco nos han enseñado, por lo que decía antes, para destruir ese prejuicio de pensar en lo malo del dinero.
Por contraposición, y para que quede lo más claro posible ¿El dinero hace la felicidad? ¡Claro que sí! Por supuesto que no es solo tenerlo y automáticamente se pasa a ser feliz, no. En el medio tiene que haber el necesario desarrollo emocional, que hace que la plata no nos condicione, al contrario, que sea nuestro aliado, con un total control.
Autores de Concordia