LA CASA DEL ESPEJO

Sé que me acordaré del frescor de la menta dentro de los medallones de chocolate. De la lata de chocolates guardada en el ropero. Del ropero que tenía un espejo. Sé que me acordaré de la mirada de la anciana. La mirada en el reflejo de su cuerpo. Su cuerpo de piel blanca. Me acordaré de la piel larga cubriendo los senos vacíos. Los senos sobre su vientre. La anciana sentada en la cama. Mi madre  junto a la cama con la ropa limpia. Las dos mujeres en la habitación del espejo. Habitación con ventana que da a la calle. Sé que me acordaré de mi cara espiando en el reflejo. Espiando por la puerta del pasillo. Del pasillo de la casa. La casa espejo. Espejo de la otra casa. Dos casas que fueron una. Una sola casona. Una casona frente a la plaza.

La casa dividida por un muro. Un muro que tenía dos puertas. La primera daba a un corredor. El corredor daba a una sala. Una sala con piano. El piano negro  con candelabros. La segunda puerta comunicaba los patios. Los patios simétricos. Una puerta de chapa que yo abro despacio. Despacio para que no suene. La chapa que truena en el silencio de la siesta. La siesta que es libertad. Entro al opuesto misterioso. El opuesto de nuestro jardín. Nuestro jardín con ciruelo. Entro al espejo enmohecido. Las paredes apoyadas en montañas de maderas. Húmedas maderas con verdín. Verdín que cubre un gallinero abandonado. Abandonado jardín con galería. Galería que enmarca una casita del tiempo. Una casita habitada por un señor y una señora. Señor y señora que salen o entran. Salen o entran según el clima. Sé que recordaré la galería. La galería que tiene un sillón. Sillón que trepo para ver la casita por dentro.

Sé que me acordaré cómo será. Cómo será la otra casita. La que están construyendo mis hermanos. La casa del árbol. Del árbol de ciruelas. Recordaré que será perfecta. Con ventanas de cortinas blancas. Las ventanas que dan al patio. El patio de árbol con casita.

Sé que me acordaré de mis hermanos haciendo el piso. El piso con agujeros. Tapando los agujeros con tablas. Tablas mohosas de la montaña de maderas. Maderas que unimos con clavos. Clavos grandes, doblados. Dividiendo en tres un medallón de menta. El frescor de la menta cubierta de chocolate. Chocolate de la lata del ropero. Ropero que después vaciaba mi madre. Ropero vaciado sobre la cama. La cama del espejo. La cama donde mi reflejo se sienta a mirarnos. Nos miramos en la habitación vacía. Vacía de la tía Nena. Habitación con ventana a la plaza. La plaza que tiene una fuente. Una fuente con sapos. Sapos que escupen agua. Agua que los refleja.

(*) La ilustración pertenece a la autora.