En mi cuerpo están
las sales sedimentadas
de este poema
todavía no lo escribo
y me crece
una joroba de poema
maceración de sangre sin salida
con pulso de fiebre
golpeteo que conozco
de otros poemas
ando de trompa caliente
aullando con sordina
las angustias perfectas de este tiempo
vive adentro
el poema se me nota
en el trabajo, en la calle
un ruido blanco lo detiene
adentro se recuece
un día y otro día
yo lo siento venir, el poema
es ahora una cría anhelante
quiere abrirse paso,
probar mis ancas paridoras
de hijos frutados:
ya estoy, dame luz
ya estoy, que es de noche
algo nos cubre y el silencio
es la única cosa
que se precisa para nacer.
Autores de Concordia